Pensar mejor para decidir con sentido.

En un mundo cada vez más complejo, trabajo en la clarificación de escenarios y la articulación entre actores disímiles, cuando el rumbo se vuelve incierto.

Me muevo entre mundos que no suelen hablarse entre sí. Escucho, interpreto, conecto. No para simplificar, sino para que lo complejo empiece a ordenarse y tenga sentido.